domingo, 8 de abril de 2012

Search&FlyFishing

Hay muchos tipos de pescadores: unos prefieren pescar siempre los mismos ríos o tramos, no les gusta salir de su rutina, los hay que en muchos casos no les importa hacer kilómetros siempre que luego no tengan que dar demasiados pasos hasta llegar a la orilla, otros solo quieren ir a esos lugares llenos de peces que salen en las revistas de pesca... a unos les gustan ríos grandes y a otros, arroyos  ínfimos...

Los que me conocen saben que en cierto modo soy un tío de costumbres y que siempre que hablo de "mis ríos" pongo ojitos, pero... lo que me apasiona es poder conocer nuevos lugares y, ante todo, lugares de los que nadie habla y que permanecen escondidos. Ese proceso que lleva desde que empiezas a buscar información, buscas normativas, buscas mapas... todo esto es una especie de bucle que se retroalimenta y  que en muchos casos cuanto más sabes sobre él, más ganas tienes.

Todo esto está muy bien, pero esas cosas suelen quedar en un segundo plano cuando te levantas de la cama, metes todo en el coche y te diriges al río. No tiene precio ese primer reconocimiento visual nada más llegar y, por supuesto, una vez en el río, los primeros lances..


Aquí una imagen del último lugar que he conocido: un río bonito y con peces. Y, bueno, ¡con agua! Que en estos tiempos es algo que se agradece.

Un saludo y hasta la próxima.

3 comentarios:

Gaizka dijo...

Al igual que tú comparto ese afan de aventurero, de buscador de tesoros, de saber que hay detrás de esa última curva, actitud que complementa los huecos de lo sólido, de lo idílico, de aquel lugar al que siempre hay que volver antes de que se convierta en triste nostalgia del quien te ha visto y quien te ve.
Un abrazo.

joaquin dijo...

Pues a mi me gustan todos los ríos, sobre todos aquellos que pueda pescar en soledad. Y desde siempre me ha gustado descubrir nuevos ríos, nuevos tramos. Mi infinita curiosidad siempre me esta empujando a ir más allá, subir más arriba, ir a ver este río que esta en el siguiente valle. Una búsqueda interminable.

VICTOR dijo...

Creo en tu filosofía y me gusta ver que nos enseñas otra forma de entender este apasionante mundo, un saludo y bonito río.