lunes, 11 de junio de 2012

Flyfishing on the garden

Cualquier "flyfisher" que haya probado pescar en ríos cuando los ranúnculos están en flor, repite.
La verdad es que es un momento muy bonito para pescar, pues los ranúnculos ocupan un buen porcentaje del cauce y tan solo quedan unos pequeños canales que se convierten en verdaderas autopistas de comida y, para las truchas, desde luego no pasan desapercibidos.
Es, sin duda, una gran concesión que hacen los ríos a los pescadores con mosca. 
Como no quiero faltar a la verdad, también diré que no es sencillo pescar de buenas a primeras, la verdad es que las truchas suelen comer muy bien en este momento, pero esta pesca necesita tener precisión y experiencia para evitar los dragados, pues si el bajo queda trabado en un alguna ramita provoca unos dragados de órdago y por otro lado tener mucha paciencia y buena capacidad de observación, a veces puedes ver comer truchas en el más mínimo hueco, y hay que saber elegir bien a que trucha lanzar, más de una vez lanzar a la primera cebada que ves implica perder la posibilidad de tantear a truchas grandes.


Después de lo dicho, solo queda ir al río, poner una efemerilla clarita y no escatimar con el diámetro del tippet.

Un saludo y hasta la próxima

1 comentario:

Joaquín dijo...

Completamente de acuerdo contigo en todo lo expuesto.. es una pesca que engancha, pero que no es para principiantes, hay que tener paciencia, saber elegir bien los lances y los sitios donde posar nuestra mosca. Y aun así no es la primera vez ni la última que una truchilla le gana por la mano a un truchón y se come nuestra mosca antes que llegara a la destinataria elegida. Y lo primordial movernos muy despacio entre las ovas y ocas como si fuéramos garzas.
Preciosa la tabla de la foto....