miércoles, 1 de febrero de 2012

Buscando sensaciones

Después de darle muchas vueltas, de muchas llamadas y unos cuantos kilómetros, recuerdo cuando por fin estuve a la orilla de este río. Lo primero que vi fue una gran trucha que comía ninfas sin parar en una zona poco profunda.
También era un momento de espera porque mi compañero Dani estaba tardando un poco más de lo que creíamos. Recuerdo cuando apareció dándome ráfagas con las luces del coche y que casi no le di tiempo a bajar del coche para hablarle de las truchas que se podían ver. 
Tuvimos que esperar, pues ese día no se podía pescar pero la decisión estaba tomada, teníamos que probar suerte en esas tablas.

En el momento de entrar en el río con la caña en la mano no se veía apenas actividad de insectos, tan solo se dejó ver alguna que otra mayfly  de la alta nobleza.


Los primeros instantes de pesca fueron un poco desconcertantes puesto que a pesar del buen número de truchas que se podían ver estaban totalmente inactivas.


Poco a poco fuimos viendo cómo las truchas tímidamente empezaban a comer y comenzamos a engañar a algunos peces tanto con pequeñas moscas secas como con algunas microninfas pescando a pez visto.


Hacia el mediodía la cosa fue mejorando con cada minuto que pasaba, hasta entrar en una espiral de lances, posadas, rechazos y alguna que otra captura.



Poco a poco  íbamos conociendo el río y buscando nuevas truchas. La verdad es que se podían ver muchas y se podía ir engañando a alguna de ellas con relativa frecuencia, aunque solían ser de pequeño tamaño.


La verdad es que disfrutamos mucho, no solo por las capturas, sino por nuestra forma de pescar, en la que la amistad y compañerismo está por delante de los lances de pesca. Sin envidias, cediéndole a tu compañero una buena trucha que está comiendo tricópteros sin parar y alegrándonos al ver su cara de felicidad al tener el pez en la sacadera.


La climatología del día podría decirse que era un tanto rara, y como suele pasar en esas circunstancias, de repente, la actividad paró en seco y aprovechamos para poder comer.


Para finalizar el día, estuvimos pescando una zona mucho mas accesible y por tanto con mucha más presión de pesca y, como consecuencia, las truchas no comían como deberían. Así que preferimos dar por finalizada la jornada y guardar fuerzas para los próximos días.


Un saludo y hasta la próxima.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que maravilla ese pez abajo del puente como tiraba rio arriba
Buff!!
¿Ese día fue el del sereno del mega-reo,esguines y el hombre de la linterna?
Dani

Un abrazo

Moscaluri dijo...

Pues ahora que lo dices, quizás fue ese día!
Por cierto, sabes que no podré olvidar? la trucha que pescastes casi por sorpresa en el pequeño afluente que nos encontramos, sin duda tenemos que pescar ese riachuelo.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Pongamosle fecha te recojo y seguimos hacia arriba ;)

Un abrazo

Moscaluri dijo...

Dani, la fecha ya está puesta!
;)

joaquin dijo...

Un diez para las fotos.... Ya nos queda menos para volver a tener esas sensaciones.

Gaizka dijo...

Precioso lugar y preciosas criaturas me evoca recuerdos es decir sensaciones. Magnífico.
Saludos