lunes, 13 de febrero de 2012

Leuctra&trout

Hoy os pongo una imágenes de uno de los últimos días de pesca de la pasada temporada, la verdad es que más que un día de pesca fue una tarde y cortita, pero me muy intensa.
Es uno de esos días que no esperas pescar y que en un segundo todo cambia, llegué a casa a las dos de la tarde y le dije a Cristina que me apetecía mucho ir a pescar y me dijo: ¿¿nos hacemos un bocadillo, nos vamos al río y te hago algunas fotos?? no hace falta decir cual fue mi respuesta...

En un ratito estábamos a la orilla el río, nos pusimos los vadeadores y a buscar truchas!

El tramo elegido fue uno de mis preferidos para esas fechas y como el tiempo era un factor limitante decidí pescar únicamente dos tablas.



Antes de empezar siempre me gusta observar un poco el río, para ver que se cuece.
No era difícil de adivinar, se veían gran cantidad de leuctridos volando y es que la combinación Leuctras, otoño y truchas es un seguro de diversión.
Por tanto até un imitación simple del bichito en cuestión.


Era momento de dar los primeros lance con la incertidumbre de: a ver como están hoy las truchas.




Después de unos cuantos de lances poco productivos,  empecé a obtener los primeros resultados pescando sobre las cebadas que podía ver o simplemente pescando al agua las posturas en las que intuía que podía guardar una trucha


Las truchas la verdad es que no tenían mucho tamaño, solo el justo. Menos mal que me conformo con poco me limito a disfrutar de cada trucha.


La tarde se fue animando e incluso llego un momento de gran frenesí en el que resultaba sencilla clavar truchas una tras otra. Eso si, en general las truchas eran pequeñitas, pero creo que no se podía pedir más. Es lo que tiene que muchos pescadores maten a estos magníficos peces.






Poco a poco ese frenesí alimenticio fue apagándose hasta limitarse a alguna cebada aislada de truchas que además ya no comían con las mismas ganas.
Cuando creía que solo podría conseguir alguna truchita demasiado valiente por su pequeño tamaño, encontré una trucha, que parecía de mayor tamaño, escondida bajo unas ramas. Me gustaba el lance porque me ponía las cosas difíciles puesto había un cambio en  la velocidad de la corriente y el dragado acechaba.


 Adapte el bajo a las circunstancias y intenté esmerarme  cuanto pude en el lance, pero  a pesar de que parecía que la mosca derivaba bien, la trucha no hacia ni caso. Entonces me dí cuenta de mi error, esa trucha estaría comiendo algo que caía de las ramas.
Cambié mi pequeño plecóptero por una de esas mierdecillas que no sabes muy bien como llamarla y a la primera la trucha comió.


Tras la foto dí por terminada la pesca y de vuelta a casa bastante contento.

Un saludo y hasta la próxima.



4 comentarios:

joaquin dijo...

Te vas con todo el equipo completo al rio, incluido la fotografa. ¡¡ Bonitas truchas !! Como apetece pescar tramos asi en una bonita tarde de otoño.

Fly Ness dijo...

A mi se me hace que la cábala es Cristina. Con una fotógrafa de esa calidad , las truchas se ponen en fila para salir en la foto...jaja
Enhorabuena por la jornada...
Saludos!!!

PESCANDO TRUCHAS dijo...

Creo que eres un privilegiado haciendo lo que te gusta con quien te gusta, dale la enhorabuena a Cristina por esas imágenes.

Un saludo.

Moscaluri dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios.

Un abrazo